jueves, 26 de abril de 2007

Conferencia de J.A. Marina en la Facultad de Comunicación Blanquerna

Comunicación, el gran antídoto del miedo

Ferran Sáez y José Antonio Marina en el debate “Anatomía del miedo” de las Jornadas de Comunicación Blanquerna 2007

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on las doce del mediodía y el aula 201 de la Facultad de Ciencias de la Comunicación Blanquerna está repleta de gente.Ferran Sáez, moderador i profesor de la FCB y José Antonio Marina, filósofo, pedagogo y autor de “Anatomía del miedo: un tratado sobre la valentía”, su último libro.


Sáez destaca que el invitado es un intelectual capaz de conectar con un perfil de lector que suele alejarse de los tratados filosóficos, “con él osan aproximarse a la filosofía”. Marina no duda en tomar la palabra y sorprende a todos cambiando su asiento en la mesa de la tarima por estar de pie detrás del atril, “soy profesor, lo prefiero así”, se oyen ciertos suspiros de alivio y comienza la sesión.

Su libro aborda cuestiones como la cobardía y la valentía, dos maneras de enfrentarse al miedo, pero él se ha dedicado a estudiar ante todo la inteligencia. La consciencia es el origen de la mayoría de nuestros temores, somos conscientes de muchos de los peligros a los que estamos expuestos y somos conscientes de que vamos a morir.

La actividad creadora de la inteligencia // Dentro del ámbito de la inteligencia, Marina enfatiza especial-mente lo que ésta hace de nuevo, comenta que los humanos no nos contentamos fácilmente y que por ello activamos los mecanismos de creación constantemente, nuestra vida es una búsqueda ininterrumpida. En sus estudios el filósofo toledano que cuando creamos no usamos una inteligencia simple, sino una acompañada de multitud de sentimientos. Niega la extendida tesis que afirma que la gran creación de la inteligencia es el conocimiento y, por tanto, la ciencia, puesto que ésta excluye los sentimientos y por ello se aleja de la realidad. Marina está convencido de que los humanos creamos o bien “para mantener el estado de ánimo o para cambiarlo si éste no nos satisface”. Después de este plante-amiento Marina pasa a la acción y manifiesta que los dos sentimientos que más le atraen son el miedo y la furia, sentimientos que, según él, poseen una amplia función comunicativa, “ambos se pueden provocar con gran facilidad”.

Mecanismos de defensa // Define el miedo como una emoción común en el reino animal que nos advierte de la presencia del peligro y ofrece una serie de mecanismos que cataloga como la huida, el ataque, la inmovilidad y la conducta de sumisión, que suele ser la más frecuente dado que a lo que más teme el hombre es al hombre. Algunos asistentes asienten tímidamente con la cabeza. Después de ejemplificar con animales estas actitudes Marina añade que los seres humanos somos de las pocas especies que las adoptan todas. “Lo malo es que este mecanismo benefactor se descompone y desencadena en miedos irracionales, nos paraliza y puede acabar tratándose de algo patológico”, por ello reclama que se establezca una educación del miedo y de los sentimientos en todas las áreas.

El miedo al servicio del poder // Introduce entonces el tema del aprovechamiento del miedo, los mecanismos amedrentadores que lo usan como elemento de poder y que divide en tres: transmitir miedo, cambiar creencias; y dar recompensas. Apela a los futuros periodistas que hay en la sala como si fuera su profesor de toda la vida y constata que éstos cuentan con dos elementos del poder: el de cambiar creencias y el de premiar.

La inseguridad como elemento de imposición del miedo // La esencia del poder es saber cómo someter a sus súbditos, algo fácil teniendo en cuenta lo vulnerables que somos al amedrentamiento del miedo, que en ocasiones se impone mediante amenazas y a veces se presenta de forma más sutil, cuando entra en juego el convencer a la gente de su incapacidad de hacer cosas y provocar así inseguridad e impotencia. La debilitación de la confianza se hace patente en las nuevas generaciones, “no sois capaces de determinar vuestro futuro”, lamenta refiriéndose a los jóvenes oyentes. Una estadística realizada por la Universidad de Valencia constata que el 80% de los estudiantes aspiran a ser funcionarios, y eso es porque responden al miedo con la inmovilidad, intentan pasar desapercibidos y prefieren inmergirse en la rutina antes que enfrentarse a la novedad. Esto nos conduce al miedo contemporáneo de la globalización, caracterizada por la pérdida de puntos de referencia claros y conse-cuente intento de recuperar el amparo que nos proporciona lo tradicional. El miedo a la desorientación se combate con el refugio. Otro mecanismo de amedren-tamiento habitual en nuestra sociedad es el del aislamiento de individuos. Una persona condenada a la marginación no puede superar el miedo sin comunicarse. “El gran antídoto del miedo es la comunicación”.

“El gran antídoto del miedo es la comunicación”

La utilización del miedo // A pesar de que las religiones nacen para protegernos del miedo y la inseguridad son precisamente algunas de las instituciones que más lo usan, en este caso, para mantener la sumisión de sus fieles. La seguridad es uno de los elementos más preciados en nuestra vida y por este motivo una nación que siente miedo puede acabar conformando un gran peligro, “el miedo nos hace aferrarnos a cualquier cosa”. Marina declara que el potencial del miedo se está utilizando de forma excesiva.

Métodos eficaces // El miedo puede llegar incluso a absorber la vida de un individuo pero aún así existen procedimientos eficaces para combatirlo. La mayoría de las fobias, por ejemplo, y al contrario de lo que puedan pensar sus afectados, tienen un muy buen tratamiento, que suele aplicarse mediante terapias. Marina aconseja que no debemos limitarnos a asumir nuestros temores, “lo que más fomenta la presencia del miedo es identificar-se con él sin internar hacerle frente”. En este momento el filósofo introduce el concepto de valentía, al que ha dedicado casi la mitad de su libro.

Valentía, la virtud del emprendedor // La valentía es un quinto mecanismo inventado por el ser humano, el que nos hace actuar a pesar del miedo que sentimos y que da origen a la vida moral de la humanidad, “alguien valiente decide hacer lo que está bien aunque tenga miedo o pereza”. Todas las culturas coinciden en que la valentía es un factor de seguridad. “Valiente es aquél que no deja de hacer nada valioso ni por el peligro ni por el esfuerzo que implique, es la virtud del emprendedor”.



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